miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sobrepeso de tristeza.


Abres la boca y me haces daño, mantente callado, te mueves en un intento de apartarte, de odiarme y muero, en esa milésima de segundo que el tiempo se para y siento como mi cuerpo se desvanece, me miras con cierto desprecio y el tiempo se para como cuando te enamoras, como cuando ves a esa persona y el tiempo se detiene, en este caso, fue un segundo en el infierno, un segundo hablando con el diablo y paso mi vida por delante en ese instante, en el que me apartas la mirada, te toco y te apartas, te hablo y suspiras, te quiero y me odias, te quiero y me rechazas. Y siento el proceso, el proceso de querer sin ser querido, ese es el proceso. Si yo siempre quise sin ser querida, yo te levante del suelo y me dejaste tirada. Y cuanto cuesta desintoxicarse y no es por pereza, subo a la báscula y el marcador indica sobrepeso de tristeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario