Libertad, cuanta prohibición hay en esa palabra, ¿A que llamamos libertad? ¿A estar vivos? ¿A querer a una persona, sea del sexo que sea? ¿Libre expresión? Infravaloramos el término libertad, lo despreciamos, sabemos que la libertad está ahí, que la poseemos, somos personas libres, millones de personas libres, pedimos a gritos libertad, ¿Pero nosotros la ofrecemos?, ¿No somos nosotros los que dictamos leyes absurdas? Somos nosotros, las personas, las que ofrecemos más libertad a un hombre por ser hombre, que a una mujer por el simple hecho de ser mujer, que yo sepa, todos somos iguales, más altos, más bajos, más morenos, más rubios, y por el simple hecho de ser “diferentes” hay personas a las que privamos de libertad, no me lo explico, tanto que resaltamos esa palabra y que poco la respetamos, odiamos y castigamos a aquel que lleva un peinado diferente, una ropa diferente, exacto les parecerá extraño que introduzca eso en este tema, pero para mí eso es ser libre, no respetamos los gustos e ideologías de los demás, eso es prohibir, porque la mayoría esté en contra, prohibir a base de insultos y humillaciones. ¿Pero, saben qué? Ustedes son los que se prohíben a ustedes mismos, porque si tus gustos están contra el sistema, tú te enfrentas al sistema, y por no enfrentarte a él, te haces su amigo y haces que esta puta cadena de dictadores sigan gobernando mi país, se empieza discriminando el color de piel, unas zapatillas y acabamos prohibiéndolo, haciendo la vida lo más gris posible, y hoy la personalidad brilla por su ausencia. Me da igual que me llamen loca, porque para mí, la libertad es sentirse vivo, lo que hacen ustedes es existir, querer a una persona más allá de cualquier estereotipo, libertad de decir lo que sea en el momento que sea, libre para hacer, escribir y pensar. Libertad, deben pararse a pensar, y aprender a que son libres y pueden disfrutar de su libertad, porque no existe nada, nada en este mundo que nos separe de nuestra libertad, porque las piedras en el camino o los muros, son simples metáforas, y nada es imposible, nada es imposible si se le pone esfuerzo y ganas, yo he escapado de esta falsa libertad, he escapado de esta cárcel y desde la verdadera libertad les digo que no habrá una piedra por grande que sea que evite que llegue a la cima que persigo, porque yo soy libre, porque soy yo quien escribe, porque no tengo miedo a arrepentirme, porque para mí, eso ser libre.Desobedecer, es el comienzo de la libertad, el principio de la razón.
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