Hay veces que es necesario luchar hasta conseguir tus sueños, hay veces que es preferible rendirse, tirar la toalla, abandonar, sabiendo que nadie apuesta por ti, sabiendo que tu contrincante es superior a ti, sabiendo que tus últimos esfuerzos han sido en vano, sabiendo que hay una mínima posibilidad, te analizas por dentro y te ves incapaz de seguir, la mínima posibilidad se ha convertido en total imposibilidad. Siempre me han enseñado que nunca debo rendirme siempre que haya una posibilidad por mínima que sea y en este momento en el que flaqueo esa frase retumba en mi mente y me ha dado la suficiente fuerza como para seguir adelante, seguiré intentando cumplir todos mis deseos, seguiré detrás de mis sueños, corriendo tras ellos, hasta abrazarlos y darle por fin un sentido a esta vida, en ese instante descubriré la verdadera felicidad. Y en ese momento quise dar la partida por perdida, en el que di mi vida por perdida, admitir que he llegado tarde, admitir que mis sueños han zarpado, pocos hombres y mujeres hubieran seguido intentándolo que solo una ilusa hubiera seguido corriendo tras ellos, lo cierto es que siempre he sido una ilusa.
Ellos son más rápido que yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario